Trucos de limpieza que te harán ganar el título de empleada/o del año

Trucos de limpieza que te harán ganar el título de empleada/o del año

Para realizar las tareas domésticas de manera rápida, profesional y eficiente debemos disponer de trucos de limpieza que nos garanticen unos resultados impecables con el menor esfuerzo posible. Por eso, aquí te presentamos unos truquitos que seguro te van a encantar.

A la hora de limpiar y desinfectar no te olvides de tener siempre a mano 3 ingredientes naturales que te ayudarán en un montón de tareas, estos son: limón, vinagre y bicarbonato sódico. Estos productos son extremadamente eficaces en limpieza debido a que poseen propiedades desengrasantes, antibacterianas y antisépticas demostradas. Así que si tu empleador no los tiene a disposición, ¡no dudes en pedírselos! Tanto él/ella como el medio ambiente te lo agradecerán.

Cajones y armarios limpios y ordenados

Lo primero que debemos hacer para limpiar armarios y cajones es vaciarlos. Cuando tengamos toda la superficie perfectamente despejada ya podemos comenzar eliminando el polvo. Para tal fin podemos comenzar pasando la aspiradora y eliminar así el polvo acumulado en las esquinas. Seguidamente, limpiaremos con un trapo humedecido con jabón neutro. Finalmente, secaremos bien toda la superficie, sin olvidar las esquinas, esto evitará la acumulación de humedades que puedan ocasionar malos olores y la formación de moho.

Un  par de veces al mes, en los días más cálidos, abre completamente los armarios y déjalos así hasta que termines la jornada, es como dejarlos respirar.

Azulejos relucientes

Los azulejos se encuentran normalmente en el baño y la cocina, por lo que para garantizar su limpieza e higiene es fundamental realizar un mantenimiento regular. Los azulejos de la cocina acumulan gran suciedad debido al contacto diario con aceites y grasas al cocinar. Por su parte, los azulejos del baño siempre presentan salpicaduras de agua, pasta de dientes o jabón, y además tienden a acumular humedad, por lo que es imprescindible mantenerlos secos para evitar la formación de moho y malos olores. Por lo tanto, puesto que la aparición diaria de manchas en estos azulejos es algo inevitable, te proponemos una serie de trucos para combatirlas de forma rápida y eficiente:

  • Vinagre: A la hora de abrillantar tus azulejos, diluye en primer lugar 1 taza de vinagre blanco en media taza de agua y viértelo en un frasco con pulverizador. A continuación, rocía los azulejos y luego pásales un paño limpio para eliminar la suciedad.
  • Bicarbonato de sodio: Este producto será más efectivo en los azulejos de la cocina, ya que tiene gran poder desengrasante, desincrustante y desinfectante. Se aplica en un trapo o una esponja humedecidos y se frotan los azulejos. A continuación se seca con otro trapo diferente que esté seco.
  • Sacar brillo: Para sacar brillo a los azulejos, puedes usar líquido limpia cristales y un trapo limpio y seco. Una vez que tengas las baldosas limpias, pulverízalas con un spray limpia cristales y verás cómo quedan relucientes y con un aspecto diferente.

Paredes impecables

No debemos olvidarnos de limpiar de vez en cuando las paredes ya que, aunque no lo parezca, las paredes también acumulan polvo, ácaros y telarañas. Para una limpieza a fondo de las paredes primero retiraremos los objetos colgados, siempre que sea posible, tales como cuadros o espejos. En segundo lugar, colocaremos una bayeta de microfibra seca en la escoba y la pasamos por la pared, siempre de arriba hacia abajo, es decir, de techo a suelo. Además podemos aprovechar para limpiar el polvo en el reverso de los objetos descolgados.

Fregadero resplandeciente

Un fregadero resplandeciente y libre de malos olores es muy fácil de conseguir. Sólo necesitarás ½ limón con un poco de sal en la pulpa. Frota con energía por todo el fregadero, aclara con agua caliente y seca con un paño de microfibra. Para eliminar los malos olores vierte por el desagüe un vaso de agua caliente con 1 cucharada de bicarbonato disuelto.

Alfombras limpias de verdad

Las alfombras tienden a ensuciarse debido al tránsito de las personas; especialmente, las casas con niños o mascotas son más propensas a tener alfombras con numerosas y diversas manchas. Por eso, para evitar la incrustación y con ello el deterioro, debemos limpiarlas con regularidad y rapidez. Para su limpieza te presentamos aquí unos trucos que seguro te ayudarán:

  • Para eliminar el polvo de forma eficaz de las alfombras es aconsejable pasar el aspirador tanto por el derecho como por el revés.
  • Una limpieza regular que dejará la alfombra en perfecto estado evitando manchas y malos olores es preparar una mezcla al 50% de bicarbonato sódico con sal de mesa (llena un vaso la mitad de bicarbonato y la mitad de sal). Esparce el polvo resultante por toda la alfombra y déjalo actuar durante 1 hora. Una vez transcurrido este tiempo pasa la aspiradora. Verás que los olores y las manchas superficiales desaparecen.
  • En caso de tener que enfrentarte de manera regular a manchas de barro, cosa frecuente los días de lluvia, y más si limpias en una casa con niños o mascotas, lo más recomendable es preparar una mezcla con 1 parte de amoniaco y 3 de agua, utiliza la mezcla con un cepillo y frota sobre las manchas enérgicamente. Debido a que el amoniaco es un producto corrosivo debes utilizar guante y ventilar la habitación durante su uso, ya que en habitaciones cerradas puede afectar a las vías respiratorias.
  • Para combatir manchas antiguas y secas el remedio más efectivo es una solución de agua caliente con vinagre blanco. Aplicamos la mezcla sobre la mancha a eliminar y frotamos con un cepillo durante un rato. Cuando terminemos aclaráramos con agua templada y un trapo y esperamos a que se seque.

Ropa blanca, blanquísima

Que el color blanco de la ropa se mantenga blanco es una labor de gran importancia, sobre todo cuando somos las encargadas de limpiar prendas como las camisas de trabajo o el uniforme escolar. Si no sabes realmente como debe hacerse, mantener la ropa con un blanco impecable puede resultar realmente complicado. Por eso aquí te damos unos truquitos para conseguir que las prendas blancas luzcan como el primer día, ¡toma nota!

  • Para eliminar las manchas amarillas que suelen aparecer en la ropa blanca con el paso del tiempo puedes hacer lo siguiente. Prepara un balde con agua tibia y vierte el zumo de dos limones, seguidamente sumerge las prendas 30 minutos. Pasado este tiempo lava la ropa en un programa con agua caliente y tiéndela bajo el sol directo. ¡Te maravillarás del resultado!
  • Para dejar la ropa bien blanca y que parezca como nueva sin usar lejía o blanqueadores químicos(ya que pueden acabar por amarillear la ropa) te recomendamos usar bicarbonato de sodio. Para conseguir ese blanco con bicarbonato debes añadir media taza en el momento del prelavado.
  • Para eliminar las manchas de las axilas ocasionadas por el sudor o los desodorantes lo mejor es poner en remojo unos 30 minutos en un balde con unos 100 ml de vinagre blanco, a continuación enjuaga y lava la ropa en la lavadora en el programa habitual.
  • Las camisas blancas requieren de otro tratamiento, en este caso las pondremos a remojo en un balde con 2 cucharadas de amoniaco y un vaso de agua oxigenada/litro de agua. Las manchas en cuellos y puños que tantos quebraderos de cabeza nos dan pueden eliminase fácilmente frotando con la mano y un poco de champú, ya que así ayudamos a disolver la grasa, a continuación se enjuaga y se lava en la lavadora con el programa habitual.

Por último un consejo que aunque resulta bastante obvio, a veces no se sigue, y es que no hay que mezclar las prendas blancas con las de color, además se recomienda lavar siempre del revés para evitar la aparición de bolitas que afean y dan apariencia de vieja a la ropa, por último, no abuses del detergente, pues su uso en exceso no limpia más sino que por el contrario puede deteriorar la ropa.

Cristales deslumbrantes

Dejar los cristales completamente libres de manchas o marcas del trapo que hayas utilizado es más complicado de lo que parece. Pero con unos buenos consejos toda ardua tarea se vuelve más amena.

En el caso de ventanas y puertas, antes de comenzar con los cristales necesitaremos limpiar el polvo y la suciedad de marcos y persianas. Posteriormente procederemos a la limpieza de los vidrios. Para llevar a cabo esta labor hay varias opciones que nos ayudarán a conseguir unos cristales relucientes y libres de marcas. Aquí te presentamos nuestro consejito:

  • Materiales: paño de microfibra suave (que no desprenda pelusa), raqueta limpiacristales, dos cubos y papel de periódico.
  • Producto a usar: puedes utilizar tanto un limpiacristales específico como una mezcla de vinagre blanco disuelto en agua (1 parte de vinagre por 4 de agua).
  • Procedimiento: Preparamos dos cubos (1 con la mezcla de agua y vinagre o limpiacristales y otro solo con agua para enjuagar), para conseguir resultados excelentes cambia el agua del segundo balde con frecuencia; para limpiar los cristales utiliza un trapo o rasqueta limpiacristales. Para el secado podemos utilizar una toalla de papel absorbente que no desprenda pedazos o una rasqueta de goma. Finalmente, para pulir los cristales podemos usar papel de un periódico viejo.

Un truquito para poder eliminar las manchas de los cristales es limpiar la parte interior de las ventanas en sentido vertical y la exterior en sentido horizontal. De esta forma, en caso de quedarte manchas podrás identificar fácilmente en qué lado de la ventana se encuentran y eliminarlas fácil y rápidamente.

Para acabar un consejito práctico, consulta el pronóstico del tiempo antes de limpiar los cristales, no sea que se te ponga a llover y se ensucien al instante…

Inodoro libre de sarro

Nuestro objetivo a la hora de limpiar el inodoro es mantenerlo desinfectado, limpio y libre de malos olores. Sin embargo, la acumulación de gérmenes junto con el calcio y otros minerales que se encuentran en el agua generan el denominado sarro. Sí, exacto, el sarro son esas manchas marrones en la superficie del inodoro que tan antiestéticas nos resultan.

Si bien en el mercado existe una gran variedad de productos químicos para combatir este problema, muchos son desaconsejados debido a su alto impacto ambiental. Nosotros te ofrecemos una forma natural que te ayudará a remover este sarro sin dañar al medio ambiente o la salud.

La mezcla de vinagre blanco con limón es la forma más eficaz y natural para eliminar el sarro. Esto es debido a que los ácidos naturales, junto con sus cualidades desinfectantes descomponen los depósitos de sarro. Mezcla ½ taza de vinagre blanco con el zumo de 1 limón, posteriormente frota enérgicamente con una esponja rugosa en las zonas con sarro hasta eliminarlo por completo.

Persianas libres de polvo

Las persianas son elementos que se encuentran al aire libre, por lo que sufren mucho y es importante mantenerlas en buen estado. Por desgracia su limpieza en la parte exterior resulta a veces complicada. Pero a pesar de todo es una tarea que, con un poco de maña, mantenimiento regular y algún truquito desempeñaremos con gran destreza.

Por supuesto, a la hora de realizar esta labor, debemos prestar mucha atención a nuestra seguridad, ya que la limpieza de las persianas en su parte exterior puede suponer un riesgo de caída cuando las persianas no son accesibles y además limpias en un piso alto. 

Para la limpieza regular de las persianas podemos utilizar bien el aspirador, un plumero o incluso un calcetín de algodón viejo, cualquier cosa que nos ayude a quitar el polvo de la superficie.

Para realizar la limpieza en la exterior de la persiana una manera segura, en el caso de que se trate de persianas que se enrollan en un tambor, es sacar las persianas del tambor y proceder a su limpieza listón por listón. Para realizar esta labor, puede que necesites la ayuda de tu empleador, pero mejor eso que poner en peligro tu vida. Para la limpieza utiliza un trapo húmedo y vete limpiando listón por listón sin olvidarte de las ranuras que acumulan siempre gran cantidad de polvo; seca los listones con un trapo de microfibra, para evitar que el polvo se pegue de nuevo.

Por su parte, la limpieza en la parte interior es mucho más simple y segura, por lo que se puede llevar a cabo con mayor regularidad, simplemente desenrolla completamente la persiana, pasa el aspirador y posteriormente limpia cada listón con un trapo húmedo y jabón, empieza arriba y vete bajando. Para el secado lo mejor es usar un trapo de microfibra.

Horno, limpieza a fondo

El horno es, sin lugar a dudas, el electrodoméstico que más se ensucia y el que más pereza nos da limpiar. Además, los productos que se encuentran en el mercado para realizar esta labor son altamente tóxicos y corrosivos, por lo que su uso debe realizarse con gran precaución. Pero a nosotros no nos interesan estos productos, una vez más podemos llevar a cabo una excelente limpieza y desinfección del horno con nuestros tres ingredientes mágicos, presta atención a las fórmulas y métodos que a continuación te presentamos, no sólo son fáciles sino que además son seguros para la salud:

  • Limón: Exprime el jugo de 2 o 3 limones, vierte su zumo en un cazo y mételo en el horno. Enciende el horno a 250 °C durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo retira el cazo, espera a que el horno se enfríe un poco para no quemarte y simplemente limpia las paredes del horno con un trapo.
  • Vinagre: Llena un pulverizador con vinagre y aplícalo en las paredes del horno, seguidamente calienta el horno a 120 °C durante 10 minutos, apaga el horno deja enfriar unos minutos y procede a retirar la suciedad con una bayeta húmeda.
  • Bicarbonato sódico: En caso de que el horno esté muy sucio, podemos utilizar la siguiente fórmula, pon en un bol 10 cucharadas de bicarbonato, 4 de agua y 3 de vinagre; añade el vinagre lentamente, pues estos elementos al reaccionar forman una pasta blanca espumosa. Seguidamente esparce la pasta por las paredes del horno, caliéntalo a 120 °C durante 10 minutos y finalmente procede a su eliminación con una bayeta húmeda.

Vitrocerámica como nueva

La vitrocerámica es un sistema de cocción que ha ido ganando adeptos en los últimos años, por lo que hoy día es frecuente encontrarlos en multitud de cocinas. Este sistema es fácil de usar y también de limpiar, si lo comparamos con las cocinas tradicionales. En cualquier caso es importante conocer algunos trucos para garantizar un cuidado óptimo de este sistema.

En primer lugar debemos saber que no se pueden utilizar estropajos o rascadores de acero, ya que rayarían el vidrio de las placas. En su lugar podemos emplear esponjas suaves, bayetas, paños, trapos específicos para vitrocerámica y rasquetas de plástico.

Para la limpieza de la vitrocerámica existen productos específicos que se pueden adquirir en los mercados, estos productos normalmente son cremosos, los cuales se aplican sobre la vitrocerámica, se dejan actuar unos minutos y después se retiran con una bayeta seca o una toalla de papel.

Pero una vez más podemos utilizar nuestro queridos limpiadores naturales, vamos a ver cómo:

  • Limón: Para eliminar manchas fuertemente adheridas aplica unas gotas de limón directamente sobre la mancha a tratar y déjalo actuar un minuto, seguidamente frota con un paño limpio, en caso de que se trate de una mancha muy adherida utiliza la rasqueta para sacarla y pasa un paño al final.
  • Vinagre: Disuelve un poco de vinagre en agua aplica a la vitrocerámica, deja actuar unos minutos y límpialo frotando con una bayeta limpia. Las manchas desaparecerán y la vitrocerámica brillará como el primer día.

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