Analiza detenidamente que cualidades y cualificaciones posees, así como tus puntos fuertes y débiles. Piensa detenidamente qué tareas te gustaría asumir y cuáles no. Por ejemplo, ¿te gustaría realizar limpieza y planchado? O, además estarías dispuesta a cuidar de los niños, ¿quizás tienes la capacidad de realizar trabajos adicionales como cocinar? Clarificar estas cuestiones es de extrema importancia para encontrar el empleador adecuado.
Piensa cuánto y cuándo puedes y quieres trabajar. ¿Está buscando un trabajo regular con un empleador o más bien te interesan asignaciones esporádicas para diferentes personas?
Ten en cuenta que es mucho más fácil tener el lugar de trabajo cerca de tu casa que recorrer un largo camino cada vez. Piensa qué lugares son fáciles de alcanzar y cuáles están fuera de tus posibilidades de movilidad.
Ahora que ya conoces exactamente tus fortalezas y debilidades y sabes exactamente lo que estás buscando, ya puedes ponerte manos a la obra y comenzar con la búsqueda. Miles de empleadores están registrados en nuestra plataforma, elije el que más se ajuste a tus criterios y necesidades.
¡Buena suerte!